Antonio Cénit y su mujer viven en el cortijo de la Era Empedrada, a un escaso kilómetro y medio de Peñuelas. Recibe al visitante con amabilidad. Y no tiene reparo en descubrir el 'tesoro' que guarda en su cochera: en sus paredes cuelgan aperos agrícolas de todo tipo junto con curiosos gráficos realizados en cartones e innumerables varillas, 'herramientas' o detectores de curiosas formas y diversos materiales. Con todo ello, afirma poder localizar acuíferos, agua caliente e, incluso, bolsas de crudo. Es difícil comprender su funcionamiento. Además, aclara el experto que primero hay que saber lo que se busca porque es que cada una tiene su utilidad.
«Antes buscaba con menos detectores pero resulta que me di cuenta de que cada uno tienes su propia aplicación. Yo le pregunto a estas herramientas igual que le pregunto a usted. Le pregunté si le ponía números y me dijo que sí. Cada una me ha tenido que decir el número de serie que les pertenece», explica entre gallos de corral.
Sus comie...
Un conductor que iba borracho y sin carné de conducir, ya que había perdido todos los puntos, ha empotrado su vehículo en una comisaría de los Mossos d'Esquadra en Sabadell (Barcelona), lo que ha facilitado su detención por parte de los agentes que se encontraban en la oficina.
Según ha informado la policía catalana, los hechos han ocurrido a las 02.00 horas de esta pasada madrugada, cuando el conductor, José Luis M.L., de 38 años, nacionalidad española y domiciliado en Sabadell (Barcelona), circulaba bajo los efectos del alcohol por esta localidad vallesana. De repente, el conductor ha perdido el control de su vehículo, que ha ido a chocar precisamente contra una comisaría de la policía catalana, dando un monumental susto a las tres personas que había a la sala de recepción, que no obstante han quedado ilesas. Los agentes, sin apenas tener que salir de la comisaría, le han practicado la prueba de la alcoholemia, en la que ha dado un resultado positivo de 0,48 miligramos por litro ...
Las imágenes de rayos x muestran las piezas de metal pesado, que un paciente rumano llevaba en el interior de su recto. Viorel Firoiu, 48, se presentó en el hospital de Orlea, en Rumanía. Se quejaba de dolores abdominales horribles. Al hacerle las radiografías, los médicos se sorprendieron al ver las piezas de martillo en su interior.
La Dra. Cristina Bontescu, portavoz del hospital local, donde se presentó en la unidad de emergencia, dijo: "Él estaba un poco ebrio y dijo que había comido cerezas y que estaba estreñido".
Había tomado unas copas para aliviarse el dolor y, a continuación, tuvo la idea de meterse un martillo por su parte trasera, con la esperanza de solucionar el estreñimiento. Pero esa pieza se le atascó, y quiso meter una segunda para desatascarla.