Abundan los signos positivos germanos. Por ejemplo, largas colas ante KaDeWe, la gran tienda berlinesa de lujo. Los restaurantes más caros desbordan de comensales en Fráncfort, Munich, Hamburgo, Stuttgart, Dresde o Leipzig. Entre julio y septiembre (tercer trimestre), los gastos de las personas subieron 0,4%.

En suma, tras la recesión de 2008/09 (el año pasado el producto bruto interno se contrajo 5%), hoy las cosas se han dado vuelta. El PBI rebota 4% en 2010 y quizá lo haga 2% en 2011. Dejando a un lado la regresiva receta de austeridad lanzada hace pocos meses, Alemania crece apoyándose 90% en la demanda interna, la reestructuración industrial –no la financiera- y el ingreso a nuevos mercados.

Mientras tanto, Merkel y Sarkozy se unen para salvar a Irlanda y también observan la tambaleante España. En lo tocante a la isla, Berlín y París presionarán al Fondo Monetario Internacional y a Bruselas para llegar a rápido acuerdo sobre el auxilio financiero (€ 108.000 millones). Al parecer, franceses y alemanes han sido seducidos por el programa de reestructuración bancaria y fiscal.

En otro plano, ambos gobiernos coinciden –sin hacerlo explícito- con la propuesta de Axel Weber, del Banco Central Europeo. Vale decir, reformar parcialmente el esquema del fondo por rescates, elevando la parte de la UE de € 440.000 a 454.000 millones. Por ende, el total pasaría de € 750.000 a 764.000 millones, si el FMI acepta subir su aporte de € 310.000 a 324.000 millones.

Probablemente, este tipo de iniciativas por el momento teóricas se relacione más con la deteriorada situación de España. Se trata de la cuarta economía de la Eurozona, cuyo PBI equivale a los de Grecia, Portugal, Chipre e Irlanda juntos. Pero lo que la convierte en talón de Aquiles europeo es una tasa de desempleo superior a 20% de la población activa y una tendencia a pánicos especulativos.

Abundan los signos positivos germanos. Por ejemplo, largas colas ante KaDeWe, la gran tienda berlinesa de lujo. Los restaurantes más caros desbordan de comensales en Fráncfort, Munich, Hamburgo, Stuttgart, Dresde o Leipzig. Entre julio y septiembre (tercer trimestre), los gastos de las personas subieron 0,4%.

En suma, tras la recesión de 2008/09 (el año pasado el producto bruto interno se contrajo 5%), hoy las cosas se han dado vuelta. El PBI rebota 4% en 2010 y quizá lo haga 2% en 2011. Dejando a un lado la regresiva receta de austeridad lanzada hace pocos meses, Alemania crece apoyándose 90% en la demanda interna, la reestructuración industrial –no la financiera- y el ingreso a nuevos mercados.

Mientras tanto, Merkel y Sarkozy se unen para salvar a Irlanda y también observan la tambaleante España. En lo tocante a la isla, Berlín y París presionarán al Fondo Monetario Internacional y a Bruselas para llegar a rápido acuerdo sobre el auxilio financiero (€ 108.000 millones). Al parecer, franceses y alemanes han sido seducidos por el programa de reestructuración bancaria y fiscal.

En otro plano, ambos gobiernos coinciden –sin hacerlo explícito- con la propuesta de Axel Weber, del Banco Central Europeo. Vale decir, reformar parcialmente el esquema del fondo por rescates, elevando la parte de la UE de € 440.000 a 454.000 millones. Por ende, el total pasaría de € 750.000 a 764.000 millones, si el FMI acepta subir su aporte de € 310.000 a 324.000 millones.

Probablemente, este tipo de iniciativas por el momento teóricas se relacione más con la deteriorada situación de España. Se trata de la cuarta economía de la Eurozona, cuyo PBI equivale a los de Grecia, Portugal, Chipre e Irlanda juntos. Pero lo que la convierte en talón de Aquiles europeo es una tasa de desempleo superior a 20% de la población activa y una tendencia a pánicos especulativos.

Abundan los signos positivos germanos. Por ejemplo, largas colas ante KaDeWe, la gran tienda berlinesa de lujo. Los restaurantes más caros desbordan de comensales en Fráncfort, Munich, Hamburgo, Stuttgart, Dresde o Leipzig. Entre julio y septiembre (tercer trimestre), los gastos de las personas subieron 0,4%.

En suma, tras la recesión de 2008/09 (el año pasado el producto bruto interno se contrajo 5%), hoy las cosas se han dado vuelta. El PBI rebota 4% en 2010 y quizá lo haga 2% en 2011. Dejando a un lado la regresiva receta de austeridad lanzada hace pocos meses, Alemania crece apoyándose 90% en la demanda interna, la reestructuración industrial –no la financiera- y el ingreso a nuevos mercados.

Mientras tanto, Merkel y Sarkozy se unen para salvar a Irlanda y también observan la tambaleante España. En lo tocante a la isla, Berlín y París presionarán al Fondo Monetario Internacional y a Bruselas para llegar a rápido acuerdo sobre el auxilio financiero (€ 108.000 millones). Al parecer, franceses y alemanes han sido seducidos por el programa de reestructuración bancaria y fiscal.

En otro plano, ambos gobiernos coinciden –sin hacerlo explícito- con la propuesta de Axel Weber, del Banco Central Europeo. Vale decir, reformar parcialmente el esquema del fondo por rescates, elevando la parte de la UE de € 440.000 a 454.000 millones. Por ende, el total pasaría de € 750.000 a 764.000 millones, si el FMI acepta subir su aporte de € 310.000 a 324.000 millones.

Probablemente, este tipo de iniciativas por el momento teóricas se relacione más con la deteriorada situación de España. Se trata de la cuarta economía de la Eurozona, cuyo PBI equivale a los de Grecia, Portugal, Chipre e Irlanda juntos. Pero lo que la convierte en talón de Aquiles europeo es una tasa de desempleo superior a 20% de la población activa y una tendencia a pánicos especulativos.

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