Ayer no había avisos para tomar el cafelito, ni medusas «con malas ideas» aproximándose a La Caleta. Sólo los mensajes de rigor: la hora, las advertencias de que se mantenga limpia la playa, el fin de los servicios… El speaker de La Caleta, el joven socorrista que se ha encargado de la megafonía de la playa durante todo el verano, ha sido amonestado por su empresa, Arasti Barca, por introducir chascarrillos en los avisos oficiales. La empresa considera que se trata de un servicio que debe tener una imagen seria puesto que compromete la seguridad de los bañistas y el Ayuntamiento también está de acuerdo con ello.