noticias absurdasLa Policía ha detenido a una mujer de 34 años, N.M., de nacionalidad marroquí y vecina de Soria, como supuesta autora de un delito de tráfico de órganos humanos, cometido al intentar vender un riñón de una hermana por el que pedía 400.000 euros.

La investigación se inició cuando los agentes detectaron un folio manuscrito expuesto en la calle, en Soria, en el que se podía leer ‘quiero vender un riñón al que lo necesite’ y en el que figuraba un número de teléfono, según la información facilitada hoy por la Subdelegación del Gobierno en la provincia.

La Policía comprobó finalmente que la persona que ofrecía el riñón era una joven de 19 años de edad, hermana de la mujer que después fue arrestada.

En su declaración ante la Policía, la detenida manifestó desconocer que esta venta, por la que pedía 400.000 euros, fuera una práctica ilegal en España, según dichas fuentes.

La Policía ha incoado un expediente de expulsión del país contra la hermana de la detenida y supuesta donante, ya que se encontraba en situación irregular.

El artículo 156 bis 1 del Código Penal dice que ‘los que promuevan, favorezcan, faciliten o publiciten la obtención o el tráfico ilegal de órganos humanos ajenos o el trasplante de los mismos serán castigados con la pena de prisión de seis a doce años si se tratara de un órgano principal, y de prisión de tres a seis años si el órgano fuera no principal’.

http://www.laregion.es

noticias absurdas

Ha comenzado en un tribunal de la provincia de Hunan, en el sureste de China, el juicio contra nueve personas. Están implicadas en el caso de un adolescente de 17 años que vendió un riñón para poder comprarse un iPhone y un iPad.

El procurador del distrito de Beihu ha acusado a He Wei de intentar beneficiarse económicamente del tráfico de órganos. Al parecer, He estaba arruinado y frustrado por las deudas que había contraído participando en juegos de azar y pidió a Yin Shen que buscase posibles donantes a través de Internet, en salas de ‘chat’.

Song Zhongyu, un cirujano que trabajaba en la provincia de Yunnan, extrajo a un estudiante de 17 años, apellidado Wang, un riñón que trasplantó a otra persona en abril del año pasado.

Sufre problemas renales

Cuando el joven volvió a casa y le preguntaron cómo había conseguido el dinero para comprar un iPhone y un iPad, le confesó a su madre que había vendido uno de sus riñones. Tras la operación, empezó a tener problemas renales.

El abogado de Wang ha solicitado una indemnización de 2,27 millones de yuanes (más de 290.000 euros).

 

noticias absurdasSi el año pasado Hollywood hubiera conocido el caso de Debbie Stevens, seguramente le habrían reservado una parte importante en la trama de la película ‘Como acabar con tu jefe’. En el largometraje, tres sufridos trabajadores deciden elaborar un plan para asesinar a sus insufribles superiores, algo que con toda seguridad habrá pasado por la mente de Stevens, despedida por solicitar una baja médica después de haberle donado un riñón a la responsable del concesionario en el que trabajaba.

La pesadilla de esta trabajadora neoyorquina de 47 años, divorciada y madre de dos niños, comenzó el día que su ahora exjefa, Jackie Brucia, se puso enferma. A finales de 2009, en una conversación informal, Brucia le comentó que necesitaba un trasplante de riñón y que le estaba resultando imposible encontrar un donante.

Debbie Stevens decidió ayudarla, e incluso en un momento dado se ofreció a donar su propio riñón si no encontraban un donante a tiempo. En enero de 2011, la empleada recibió la llamada de su jefa, que le había tomado la palabra, y le preguntó si la oferta iba en serio. Debbie fue tajante: “Claro que sí”.

La trabajadora sentía reconfortante poder donar su riñón izquierdo para volver a la vida a otra persona. “Era mi jefa, la respetaba y no quería que muriese”, ha explicado Stevens al diario ‘The New York Post’. Sin embargo, su órgano no era compatible con el de Brucia, por lo que los médicos se lo dieron a un paciente de St. Louis, Missouri. A cambio, su jefa obtuvo un riñón compatible proveniente de San Francisco.

Pocos meses después de la operación, el pasado mes de agosto, Debbie Stevens comenzó a sentirse mal. Tenía molestias en las piernas y problemas digestivos que la impedían llevar una vida normal.

Pese a los problemas de salud, la mujer se sintió presionada a volver al trabajo aunque no se encontraba en condiciones. “¿Por qué no estás en el trabajo?, los demás van a pensar que tienes un tratamiento especial”, le espetó Brucia durante una conversación telefónica. Y, por si no fuera suficiente, lo primero que hizo la responsable del concesionario cuando se reincorporó al trabajo fue recriminarle supuestos errores frente a sus compañeros.

Una despedida, la otra bebiendo champán

Ese fue el momento en el que Debbie Stevens decidió pedir una baja por motivos de salud. La trabajadora consultó a un abogado y la empresa le contestó confirmando su despido, respaldado por un informe negativo firmado por Jackie Brucia.

“Me sentí traicionada. Fue una experiencia muy dolorosa y horrible”, asegura Stevens, que denunció a su antigua empresa ante la Comisión de Derechos Humanos del estado de Nueva York.

En la demanda precisa, que lo que más la impulsó iniciar acciones legales no fue el hecho de que fuera despedida sino que, después de su sacrificio, Brucia haya sido vista totalmente sana y saliendo de una limusina con una botella de champán.

http://noticias.lainformacion.com